
¿Qué pasa si mi hijo reprueba un Examen Libre?
Rendir un examen de validación de estudios puede generar nervios tanto en los estudiantes como en sus familias. Una de las preguntas más frecuentes es: ¿qué pasa si mi hijo o hija no logra aprobar?
Lo primero es saber que una reprobación no significa que se cierre definitivamente la posibilidad de continuar el proceso de validación de estudios. Sin embargo, es importante conocer qué alternativas establece realmente el Ministerio de Educación.
1. ¿Existe un "repechaje"?
En los exámenes de validación de estudios para menores de 18 años no existe una segunda oportunidad o repechaje dentro del mismo proceso de examinación.
MINEDUC señala que, en caso de reprobación, no es posible simplemente volver a rendir la misma prueba como una instancia de recuperación. Lo que sí puede hacerse es realizar una nueva inscripción para otro período de examinación, siempre que el calendario contemple una nueva fecha y existan cupos disponibles. Sin embargo, de acuerdo a la experiencia que hemos tenido con las escuelas examinadoras, si han existido experiencias de repechaje, pero eso dependerá de cada escuela examinadora y no es una obligación per se.
2. ¿Qué ocurre si reprueba?
La situación dependerá del resultado obtenido y de las reglas de certificación aplicables.
Para los procesos de validación de estudios de menores de 18 años, MINEDUC establece criterios de aprobación que consideran las calificaciones obtenidas en las asignaturas examinadas. Por ejemplo, se puede certificar el curso cuando todas las asignaturas están aprobadas o, bajo determinadas condiciones, cuando se reprueba una o dos asignaturas pero se alcanza el promedio general exigido.
Esto es importante porque "reprobar una asignatura" no necesariamente equivale a "reprobar todo el proceso". El resultado final debe revisarse de acuerdo con las reglas de promoción correspondientes.
3. ¿Se puede volver a rendir?
Sí, en caso de que el estudiante no apruebe el curso, nivel o ciclo que solicitó validar, MINEDUC contempla la posibilidad de inscribirse nuevamente en un nuevo proceso de examinación.
Por eso, ante una eventual reprobación, lo recomendable es no tomar decisiones apresuradas. Primero hay que revisar el resultado oficial, identificar qué áreas o asignaturas requieren mayor refuerzo y consultar cuál es el siguiente período disponible para volver a inscribirse.
4. ¿Se puede solicitar una recorrección?
Esta es una alternativa que muchas familias desconocen.
Cuando un estudiante resulta reprobado, el adulto responsable puede solicitar formalmente una recorrección de las evaluaciones directamente al establecimiento examinador, dentro del plazo establecido por MINEDUC.
Para la información publicada por MINEDUC, esta solicitud debe realizarse dentro de 3 días hábiles desde la publicación de los resultados, y se refiere a las asignaturas en las que el estudiante obtuvo una calificación inferior a 4,0.
Esto significa que, antes de asumir que será necesario volver a rendir, conviene revisar el resultado y conocer las opciones disponibles después de la examinación.
5. ¿Cómo podemos prevenir llegar a esta situación?
La preparación durante el año es fundamental.
Más que estudiar intensivamente unas semanas antes del examen, recomendamos trabajar de manera sistemática los temarios oficiales publicados por MINEDUC, incorporando durante el año diferentes formas de evaluación: preguntas de selección múltiple, respuestas escritas, comprensión lectora, resolución de problemas, verdadero y falso, ejercicios prácticos y otras modalidades.
Los temarios oficiales son precisamente el referente que permite conocer los aprendizajes que serán evaluados.
Además, realizar evaluaciones periódicas permite detectar con anticipación aquellos contenidos que todavía necesitan ser reforzados.
6. Un examen no define todo el proceso de aprendizaje
Finalmente, es importante recordar que una evaluación es una instancia para demostrar determinados aprendizajes, pero también puede entregar información sobre qué necesita seguir trabajando un estudiante.
Por eso, preparar exámenes libres no debería consistir solamente en "estudiar para aprobar". El objetivo debería ser construir durante el año aprendizajes sólidos, desarrollar autonomía y entregar al estudiante distintas oportunidades para practicar y recibir retroalimentación.
En MusaiKa Escuela en Línea, trabajamos durante el año con distintas instancias de evaluación y retroalimentación para que las familias puedan conocer cómo avanza el proceso de aprendizaje y detectar oportunamente aquellos contenidos que requieren mayor acompañamiento.
Porque preparar un examen libre no debería comenzar unas semanas antes del examen: debería ser parte de un proceso de aprendizaje organizado y sistematizado durante todo el año.
Escrito por Carolina Torrejón NúñezDirectora Musaika Escuela en LíneaEspecialista en Liderazgo estratégico para la educaciónDiplomada en metodología Lefebre LeverEspecialista en aproximación lúdica al aprendizaje y gamificación16 años dirigiendo proyectos y espacios educativos formales y no formales